25 Julio 2008 Seguir en 
¿Es peligroso andar en auto? Con esta analogía, los instructores de vuelo intentan calmar los nervios del piloto primerizo. Pero es muy difícil borrar de la mente la posibilidad de caer al vacío. Hay que tener en cuenta que, a los ojos de un inexperto, un parapente es simplemente un gran trozo de tela sintética que se une a una silla por medio de una serie de cables muy delgados. De todos modos, en la práctica, la pesadilla de estrellarse contra el suelo puede ser considerada solamente eso: una pesadilla. Sucede que dentro de la gama de equipos que se utilizan en este deporte hay diferentes variedades. Los instructores explican que a medida que un equipo se hace más competitivo, los parámetros de seguridad disminuyen para darle espacio a la velocidad y a la aerodinamia que facilita las acrobacias. Estos parapentes son sólo para expertos. La persona que realiza un vuelo de bautismo lo hace con un equipo que tiene la capacidad de soportar más de 220 kilos (si se supera esta medida incluso puede seguir volando), que no se pliega mientras está en el aire, que no viaja a más de 35 km/h y -lo más importante- con pilotos que llevan años practicando esta disciplina y que saben cómo exorcizar ese miedo a las alturas, que es universal.








