20 Julio 2008 Seguir en 
SANTIAGO DEL ESTERO.- La Policía encontró 81 kilogramos de cocaína en el baúl de un automóvil que volcó en la zona norte de esta provincia y cuya conductora desapareció misteriosamente.
El hecho se originó alrededor de las 23 del viernes, cuando la guardia de la comisaría 22 de Monte Quemado recibió un llamado telefónico alertando sobre un accidente de tránsito, ocurrido en la ruta provincial 92, a unos 25 kilómetros al sur de aquella ciudad y a más de 300 de esta capital.
El remisero Ramón Alberto Rizzo Patrón, que circunstancialmente pasaba por el lugar, encontró en un desvío del camino que se está pavimentando un Renault Megane bordó tumbado sobre uno de sus laterales. En su interior, sólo estaba una mujer rubia, de mediana estatura, a la que ayudó a salir del rodado. Luego, la conductora le pidió si podía trasladarla hasta la localidad de Campo Gallo, donde residía un amigo. Como no estaba en la vivienda quien ella buscaba, continuaron viaje hacia el sur, con dirección a Tintina. En ese trayecto, se cruzaron con un auto oscuro, al que la pasajera reconoció como el de su conocido. Cuando lo alcanzaron, la mujer pretendió pagarle, pero el transportista se negó.
El cargamento
Al regresar a Monte Quemado, el remisero vio a los policías, quienes habían hallado 65 paquetes de un kilogramo cada uno y otros 32 de medio kilogramo en el baúl del automotor que contenían cocaína de máxima pureza. En el interior sólo había algunas prendas femeninas pero ninguna documentación que permitiera identificar a la conductora. Sí se pudo establecer que el Renault está radicado en la ciudad salteña de Tartagal y que en un mapa aparecía marcado con una X la ciudad santiagueña de Añatuya, por lo que los investigadores estimaban que podría ser el destino del cargamento.
El hecho se originó alrededor de las 23 del viernes, cuando la guardia de la comisaría 22 de Monte Quemado recibió un llamado telefónico alertando sobre un accidente de tránsito, ocurrido en la ruta provincial 92, a unos 25 kilómetros al sur de aquella ciudad y a más de 300 de esta capital.
El remisero Ramón Alberto Rizzo Patrón, que circunstancialmente pasaba por el lugar, encontró en un desvío del camino que se está pavimentando un Renault Megane bordó tumbado sobre uno de sus laterales. En su interior, sólo estaba una mujer rubia, de mediana estatura, a la que ayudó a salir del rodado. Luego, la conductora le pidió si podía trasladarla hasta la localidad de Campo Gallo, donde residía un amigo. Como no estaba en la vivienda quien ella buscaba, continuaron viaje hacia el sur, con dirección a Tintina. En ese trayecto, se cruzaron con un auto oscuro, al que la pasajera reconoció como el de su conocido. Cuando lo alcanzaron, la mujer pretendió pagarle, pero el transportista se negó.
El cargamento
Al regresar a Monte Quemado, el remisero vio a los policías, quienes habían hallado 65 paquetes de un kilogramo cada uno y otros 32 de medio kilogramo en el baúl del automotor que contenían cocaína de máxima pureza. En el interior sólo había algunas prendas femeninas pero ninguna documentación que permitiera identificar a la conductora. Sí se pudo establecer que el Renault está radicado en la ciudad salteña de Tartagal y que en un mapa aparecía marcado con una X la ciudad santiagueña de Añatuya, por lo que los investigadores estimaban que podría ser el destino del cargamento.








