11 Julio 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El secretario de Comercio, Guillermo Moreno, se convirtió en la figura que generó más expectativas en la tercera y última jornada de las consultas realizadas por el plenario de las comisiones que analizan en el Senado el proyecto oficial de retenciones móviles que tiene media sanción de Diputados.
El polémico funcionario expuso en tono académico los ejes de la política antiinflacionaria del Gobierno, y protagonizó un momento de tensión cuando la presencia de un colaborador suyo, Hernán Brahim, fue denunciado por el titular del radicalismo, Gerardo Morales, como “un patotero” que integró la fuerza de choque que dispersó un cacerolazo en Plaza de Mayo, y exigió el retiro de la sala del Congreso.
En la misma sesión, el titular de la AFIP, Claudio Moroni, dijo que el proyecto oficial contemplaba una recaudación por retenciones cercanas a los U$S 1.200 millones, de los cuales unos 800 millones serán destinados a compensaciones a los productores, por lo que el Estado retendrá un monto total de U$S 400 millones. Moroni anticipó que el organismo fiscal tiene en investigación una eventual triangulación en las exportaciones de soja y advirtió que pudo detectarse que un significativo monto de la facturación por la venta del producto estaría dirigiéndose hacia “paraísos fiscales”.
“Tenemos información que señala al principado de Mónaco como uno de los destinos privilegiados de la facturación de la soja”, y que para detectar estas irregularidades se analizarán un universo de alrededor de 11 millones de toneladas. (DyN)
El polémico funcionario expuso en tono académico los ejes de la política antiinflacionaria del Gobierno, y protagonizó un momento de tensión cuando la presencia de un colaborador suyo, Hernán Brahim, fue denunciado por el titular del radicalismo, Gerardo Morales, como “un patotero” que integró la fuerza de choque que dispersó un cacerolazo en Plaza de Mayo, y exigió el retiro de la sala del Congreso.
En la misma sesión, el titular de la AFIP, Claudio Moroni, dijo que el proyecto oficial contemplaba una recaudación por retenciones cercanas a los U$S 1.200 millones, de los cuales unos 800 millones serán destinados a compensaciones a los productores, por lo que el Estado retendrá un monto total de U$S 400 millones. Moroni anticipó que el organismo fiscal tiene en investigación una eventual triangulación en las exportaciones de soja y advirtió que pudo detectarse que un significativo monto de la facturación por la venta del producto estaría dirigiéndose hacia “paraísos fiscales”.
“Tenemos información que señala al principado de Mónaco como uno de los destinos privilegiados de la facturación de la soja”, y que para detectar estas irregularidades se analizarán un universo de alrededor de 11 millones de toneladas. (DyN)









