HISTORIA - POLEMICA

El desdichado brindis de 1810 en la carta inédita de un testigo

El Deán Gregorio Funes narró el episodio a su hermano Ambrosio. Por Carlos Páez de la Torre (h) - Redacción LA GACETA.
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“MUY RESERVADA”. Anverso de la misiva del Deán Funes, fechada en Buenos Aires el 10 de diciembre de 1810.

En "Cartas de lectores" de LA GACETA de ayer, se intercambian referencias sobre un histórico episodio del 5 de diciembre de 1810. Se trata del brindis que un oficial ebrio dedicó al presidente de la Primera Junta, Cornelio Saavedra.
Ello otorga interés a la transcripción de una carta, inédita hasta hoy, que envió el célebre Deán Gregorio Funes (1749-1829) desde Buenos Aires, a su hermano Ambrosio Funes (1753-1826), de Córdoba. Conservan enmarcado el original de esta pieza los herederos del doctor Juan Manuel Páez de la Torre, tataranieto de don Ambrosio.
En pocas líneas, el Deán narra el episodio del brindis en el regimiento Patricios, la repercusión del mismo y sus conjeturas sobre posibles derivaciones. Como se sabe, el Deán era diputado por Córdoba a la Junta. Transcribimos el texto de la misiva, con mínimos retoques en la ortografía y abreviaturas de la época.
"Buenos Aires, 10 de Diciembre de 1810. Muy reservada. Querido hermano, pongo estas cuatro letras para decirte que en estos días ha ocurrido aquí un asunto que ha podido tener malas consecuencias.
Con motivo de las felices noticias del Perú, dio al público el Cuerpo de Patricios un ambigú. Un oficial del mismo Cuerpo que sin duda estaba borracho, le echó una Salud a Saavedra como primer Rey de la América. Esta Salud ofendió a muchos y de aquí resultó que al día siguiente se trató en la Junta de rebajarle a dicho Saavedra todos los honores de que estaba en posesión, como verás en La Gazeta. El Cuerpo de Patricios tomó esto como una ofensa propia y se dispuso a un rompimiento.
Este alboroto se ha aplacado, pero acaso que fermenta en secreto. Saavedra es muy prudente, y creo que todo lo atajará. Me han dicho que él mismo reprendió al oficial del brindis.
Con este motivo se oye en el público pedir que los diputados de las ciudades entren en el Gobierno; pero sobre eso no se ha tomado resolución. Por una y otra parte he sido solicitado, pero mi influjo siempre lo dirigiré a cortar divisiones que puedan frustrar nuestros designios. Esta ha sido la ocasión en que echo de ver que mi concepto está bien afianzado. Son tres las cartas que llevo escritas bajo el nombre de Ciudadano. Creo que la última se dará al público en La Gazeta siguiente. Tu hermano, Gregorio".