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Miércoles 21 de Mayo de 2008
Policiales
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DANIEL MARRANZINO, fiscal de Cámara, adelantó que apelará la sentencia ya que su función es hacer cumplir la ley.
Hoy, después de un mes de audiencias, los jueces definirán si los cuatro policías acusados de la muerte de Carlos Medina serán condenados, tal como solicitó el querellante Exequiel Avila Gallo, o si resultarán absueltos, tal como pretenden los defensores Cergio Morfil y Gustavo Romagnoli.
Los oficiales Fabio Marcial y Walter Vallejo, la cabo Norma Risso Patrón y el agente Sixto Gamboa están acusados de homicidio agravado. Según el fiscal Guillermo Herrera, el 30 de junio de 2002 ellos detuvieron ilegalmente a Medina, lo llevaron a comisaría de Trancas, lo golpearon y, creyendolo muerto, le prendieron fuego.
El fiscal de Cámara, Daniel Marranzino, aclaró ayer en su alegato que no disponía de los elementos necesarios como para acusar de homicidio agravado a los policías y que tampoco podía solicitar la absolución, puesto que entendía que los imputados habían cometido otros delitos. “El tribunal no permitió que realizara una acusación alternativa.
Nunca me tembló el pulso en pedir la peor de las condenas o la absolución, pero mi función es hacer cumplir la ley”, aseguró Marranzino. Dijo que planteará la casación por la situación que se vivió durante la etapa final del jucio.
Avila Gallo, en cambio, pidió que a los policías se lo condenara por homicidio agravado, ya que considera que actuaron con ensañamiento y alevosía. “En casi 50 años que llevó ejerciendo la profesión, nunca antes vi un caso tan aberrante. Ni siquiera en la época de la última dictadura se cometían estos tipos de crímenes”, explicó el representante legal de la familia de la víctima que se mostró molesto con el Tribunal cuando, después de más de una hora y media de alegato, le pidieron que concluyera.
Por último, Morfil y Romagnoli, argumentaron que durante todo el jucio no se sumó ni una sola prueba que confirmara que los acusados hubieran matado a Medina y se mostraron preocupados por la hipótesis de que el hombre en realidad no hubiera la atención médica que necesita una persona que sufrió quemaduras tan graves. “Mis defendidos estuvieron sometidos a las miserias del sistema procesal penal”, señaló Morfil.
Después de escuchar los alegatos, los jueces Emilio Herrera Molina, Alberto Piedrabuena y César Vera, decidieron que los acusados hoy podrán decir sus últimas palabras ante el tribunal y luego dictarán sentencia.