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Martes 20 de Mayo de 2008
Economía
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Alrededor de un centenar de trabajadores de la fábrica de fideos Rívoli protagonizó ayer una protesta frente a la Casa de Gobierno, en reclamo por la defensa de su fuente de trabajo. Durante gran parte de la mañana, los manifestantes solicitaron que el Poder Ejecutivo interceda en un conflicto que la firma mantiene con su principal abastecedora de harina, ambas instaladas en el mismo predio, en Banda del Río Salí.
El propietario de la empresa Rívoli, Gregorio Navarro Quiroga, explicó a LA GACETA que la fábrica de pastas está paralizada debido a la falta de suministro de materia prima. “El molino harinero era mío en un 100%, pero luego de una intervención judicial el 50% de la firma fue otorgado a otra empresa, que ahora tiene el control y no me permite sacar ni una bolsa de harina de mi propia planta”, recalcó el empresario.
Navarro Quiroga se quejó por los resultados de la intervención judicial, que lo perjudicaron, y anticipó que, de continuar esta situación, se verá obligado a trasladar sus maquinarias a Brasil. “Voy a tener que cerrar y por eso quedarán en la calle 150 trabajadores, de los cuales hay 70 técnicos especializados”, subrayó el empresario.