17 Mayo 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El ministro del Interior, Florencio Randazzo, ratificó que es inamovible la decisión del Gobierno de mantener las retenciones móviles a las exportaciones de carnes y granos, y aclaró que lo que estaba incluido en la mesa de discusión con los dirigentes del campo era aplicar algunas modificaciones que permitan operar en el mercado a futuro.
Además, advirtió que el Gobierno nacional no va a negociar con un paro. "El Gobierno, con respecto de la movilidad de las retenciones, tiene una posición tomad", remarcó el ministro en rechazo a las especulaciones sobre la posible eliminación de los derechos de exportación definidos por el oficialismo en marzo pasado.
Respecto a la continuidad de la medida de fuerza del agro, Randazzo afirmó: "qué locura, qué contradicción: en el mismo momento en el que convocan a un paro, le piden una reunión a la Presidenta (Cristina Fernández). Quieren imponer su criterio, no plantean el diálogo. Han producido desabastecimiento, incremento de precios, un sector al que, en los últimos cinco años, le ha ido muy bien". Luego, resaltó que querer imponer un criterio es un gesto antidemocrático. "No vamos a negociar con un paro", afirmó.
Además, recordó que para los pequeños productores de soja y girasol, las retenciones volvieron a estar al mismo nivel que estaban antes del conflicto del 11 de marzo.
Cuando se le indicó que para los ruralistas el tema sigue siendo las retenciones móviles, el funcionario contestó: "creo que ni ése es el problema hoy, porque estaba incluido en la agenda de la discusión los mercados a futuro".
"Terminamos la semana pasada en una mesa de diálogo en la que se acordaron varias cuestiones: volvimos al régimen de retenciones del 35%, que era lo que les preocupaba para los pequeños productores, que son 62.000; un subsidio al flete, que también era importante porque llevaba un nivel de retenciones para las provincias muy alejadas de los puertos. Reabrimos las retenciones de trigo, exportaciones de carne. Pusimos una agenda de quince puntos entre los cuales estaba la discusión del mercado a futuros. Se fueron de la reunión y convocaron a un paro", enumeró.
El ministro consideró que si los ruralistas tuvieran racionalidad volverían al diálogo. "No encontramos ningún acto de grandeza. ¿A dónde quieren llegar, qué quieren discutir? ¿Es posible dialogar con paro? Estoy asombrado. Me parece una actitud de enorme irresponsabilidad", sostuvo. Por otra parte, evaluó que el paro es contra el pueblo argentino. "No sé si es suave: producen inconvenientes en las rutas, trastornos, empieza a producirse desabastecimiento nuevamente. No diría que es tan suave el paro. Genera una situación de angustia en el pueblo argentino, en general, innecesaria", cuestionó.
De esta forma, el ministro del Interior se transformó en vocero del Gobierno, en momentos en que la Cristina se encuentra de gira presidencial en Perú. (DyN)
Además, advirtió que el Gobierno nacional no va a negociar con un paro. "El Gobierno, con respecto de la movilidad de las retenciones, tiene una posición tomad", remarcó el ministro en rechazo a las especulaciones sobre la posible eliminación de los derechos de exportación definidos por el oficialismo en marzo pasado.
Respecto a la continuidad de la medida de fuerza del agro, Randazzo afirmó: "qué locura, qué contradicción: en el mismo momento en el que convocan a un paro, le piden una reunión a la Presidenta (Cristina Fernández). Quieren imponer su criterio, no plantean el diálogo. Han producido desabastecimiento, incremento de precios, un sector al que, en los últimos cinco años, le ha ido muy bien". Luego, resaltó que querer imponer un criterio es un gesto antidemocrático. "No vamos a negociar con un paro", afirmó.
Además, recordó que para los pequeños productores de soja y girasol, las retenciones volvieron a estar al mismo nivel que estaban antes del conflicto del 11 de marzo.
Cuando se le indicó que para los ruralistas el tema sigue siendo las retenciones móviles, el funcionario contestó: "creo que ni ése es el problema hoy, porque estaba incluido en la agenda de la discusión los mercados a futuro".
"Terminamos la semana pasada en una mesa de diálogo en la que se acordaron varias cuestiones: volvimos al régimen de retenciones del 35%, que era lo que les preocupaba para los pequeños productores, que son 62.000; un subsidio al flete, que también era importante porque llevaba un nivel de retenciones para las provincias muy alejadas de los puertos. Reabrimos las retenciones de trigo, exportaciones de carne. Pusimos una agenda de quince puntos entre los cuales estaba la discusión del mercado a futuros. Se fueron de la reunión y convocaron a un paro", enumeró.
El ministro consideró que si los ruralistas tuvieran racionalidad volverían al diálogo. "No encontramos ningún acto de grandeza. ¿A dónde quieren llegar, qué quieren discutir? ¿Es posible dialogar con paro? Estoy asombrado. Me parece una actitud de enorme irresponsabilidad", sostuvo. Por otra parte, evaluó que el paro es contra el pueblo argentino. "No sé si es suave: producen inconvenientes en las rutas, trastornos, empieza a producirse desabastecimiento nuevamente. No diría que es tan suave el paro. Genera una situación de angustia en el pueblo argentino, en general, innecesaria", cuestionó.
De esta forma, el ministro del Interior se transformó en vocero del Gobierno, en momentos en que la Cristina se encuentra de gira presidencial en Perú. (DyN)







