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Jueves 15 de Mayo de 2008
Crónicas Digitales
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“Siempre es bienvenido un diagnóstico, si es acertado, de manera que pueda darse la medicina adecuada. Nuestra sociedad, a pesar de aquellas zonas saludables como son las que trabajan con seriedad y esfuerzo, tanto en la industria, como en el comercio o en el campo, o en nuestras universidades colaborando para el avance de la ciencia, existe a no dudarlo, una sintomatología que nos preocupa.
Los síntomas de la enfermedad aparecen como nuestros actuales problemas de violencia en el trato personal, tanto en la calle, como en los automóviles, como en las escuelas. También en los precoces delincuentes que no tienen nada que perder. En la suba de precios de todos los artículos tanto por desconfianza como por la falta de ofertas.
Además, está la falta de inversiones también por desconfianza en nuestro futuro. Otro síntoma de la enfermedad es la falta de federalismo, la justicia tardía, la anarquía de “piketes” y huelgas de todo tipo.
Todos estos síntomas en un cuerpo fuerte, que aún vive y quiere seguir viviendo de la mejor forma, son el lamentable diagnóstico de una enfermedad llamada “Inconstitucionitis”. La mejor medicina, es un complejo de cumplir las leyes y la Constitución de 1853. Sólo así podremos curarnos de nuestros males.”
José Felice Carmelo
polieconomic71@cgcet.org.ar