12 Mayo 2008 Seguir en 
Roberto Jiménez dirige UTA desde 1991, pero en 1985 llegó al gremio como secretario Adjunto.
1.- Por la dictadura la militancia cambió. Entró un temor muy profundo en los jóvenes. Estos deberían asumir un compromiso. Es difícil, porque cuando un trabajador se destaca, el patrón le advierte: ?Si quiere hacer activismo le pago y se va?. Está en la inteligencia de cada uno llegar a delegado.
2.- No hay una universidad que forme dirigentes. Se forman con la militancia y el compromiso. La carrera depende de que uno no haga las cosas mal, de que se maneje con humildad y respeto. UTA dicta charlas para sus afiliados. Hace poco dimos cuatro, sobre legislación laboral y problemática social.
3.- Riesgos no hay; salvo que uno haga las cosas mal; entonces es pasible hasta de ir preso. No hay que creer que uno tiene las llaves para abrir todas las puertas.
4.- No me lo he planteado. El dirigente tiene compromisos. Cuando estos desaparecen empieza la descomposición. Extraño mucho el volante. Soy hijo de un productor cañero y de una maestra. Trabajaba con él, pero en el período interzafra hice de todo hasta que encontré mi profesión. Ser chofer de colectivo me hizo sentir orgulloso.
1.- Por la dictadura la militancia cambió. Entró un temor muy profundo en los jóvenes. Estos deberían asumir un compromiso. Es difícil, porque cuando un trabajador se destaca, el patrón le advierte: ?Si quiere hacer activismo le pago y se va?. Está en la inteligencia de cada uno llegar a delegado.
2.- No hay una universidad que forme dirigentes. Se forman con la militancia y el compromiso. La carrera depende de que uno no haga las cosas mal, de que se maneje con humildad y respeto. UTA dicta charlas para sus afiliados. Hace poco dimos cuatro, sobre legislación laboral y problemática social.
3.- Riesgos no hay; salvo que uno haga las cosas mal; entonces es pasible hasta de ir preso. No hay que creer que uno tiene las llaves para abrir todas las puertas.
4.- No me lo he planteado. El dirigente tiene compromisos. Cuando estos desaparecen empieza la descomposición. Extraño mucho el volante. Soy hijo de un productor cañero y de una maestra. Trabajaba con él, pero en el período interzafra hice de todo hasta que encontré mi profesión. Ser chofer de colectivo me hizo sentir orgulloso.










