12 Mayo 2008 Seguir en 
washington.- La carrera presidencial demócrata alcanzará mañana su cita 51 con las primarias de Virginia Occidental, un Estado donde la favorita es la senadora Hillary Clinton, aunque ese triunfo amenaza con quedar opacado por los cada vez más insistentes llamamientos a que abandone.
Con sólo 28 delegados en juego, el pequeño Estado al pie de los Apalaches tiene poco que decidir en la lucha presidencial. Y mucho menos con la carrera casi resuelta en favor del senador Barack Obama.
Desde las primarias del martes pasado en Indiana y en Carolina del Norte, expertos, analistas y medios dan por hecho que Obama será el candidato presidencial. La revista “Time” incluso sacó en su portada una foto del senador con el título: “And the winner is...” (“Y el ganador es...”).
Clinton, sin embargo, insistió en repetidas ocasiones en que se mantendrá en la carrera, como además le piden sus seguidores. “¡Por supuesto que sigo!”, aseguró el sábado entre los aplausos de sus admiradores en Shepherdstown.
Obama, por su parte, tampoco se esfuerza por empujar a su rival fuera de la carrera, aunque ya prepara el camino. En una entrevista televisiva, incluso no descartó ayudar con parte del dinero de su campaña a que Clinton salde las deudas en que incurrió en la suya. (DPA)
Con sólo 28 delegados en juego, el pequeño Estado al pie de los Apalaches tiene poco que decidir en la lucha presidencial. Y mucho menos con la carrera casi resuelta en favor del senador Barack Obama.
Desde las primarias del martes pasado en Indiana y en Carolina del Norte, expertos, analistas y medios dan por hecho que Obama será el candidato presidencial. La revista “Time” incluso sacó en su portada una foto del senador con el título: “And the winner is...” (“Y el ganador es...”).
Clinton, sin embargo, insistió en repetidas ocasiones en que se mantendrá en la carrera, como además le piden sus seguidores. “¡Por supuesto que sigo!”, aseguró el sábado entre los aplausos de sus admiradores en Shepherdstown.
Obama, por su parte, tampoco se esfuerza por empujar a su rival fuera de la carrera, aunque ya prepara el camino. En una entrevista televisiva, incluso no descartó ayudar con parte del dinero de su campaña a que Clinton salde las deudas en que incurrió en la suya. (DPA)







