En 2002 había 100.000 productores rurales menos que cuatro años antes
Un informe de la Federación Agraria revela un alto grado de concentración de la propiedad de los fundos rurales. En la Pampa Húmeda, la zona más rica de la Argentina, alrededor de 4,11 millones de hectáreas pertenecen a 116 dueños. Afirman que la tendencia se acentúa.
27 Marzo 2008 Seguir en 
La concentración de las tierras explotables para el agro en el país es cada vez mayor y los chacareros se convierten de a poco en una especie en peligro de extinción. Así lo reflejan los datos del censo nacional agropecuario 2002, el último realizado, y que a modo de alerta reeditó ahora la Federación Agraria Argentina (FAA), en medio del paro del campo.
Si se comparan los números de 2002 con el relevamiento anterior, el de 1998, surge que la cantidad de productores agropecuarios de la Argentina son 317.816, casi 100.000 menos que cuatro años antes. Como si esto fuera poco, “de los más de 170 millones de hectáreas agropecuarias en todo el país, 74,3 millones están en poder de tan sólo 4.000 dueños. Si se tiene en cuenta que en total en el país hay unos 300.000 productores, apenas 4.000 poseen casi la mitad de la tierra”, detalla un informe de la FAA en base a los datos oficiales.
De esta manera, queda en evidencia que son cada vez menos los propietarios que acaparan la superficie cultivable y también el gran desfasaje en el poder económico entre los grandes terratenientes y los pequeños y medianos productores
“En la región pampeana, donde están las tierras más cotizadas, hay 4,11 millones de hectáreas en manos de sólo 116 dueños. Esa superficie es equivalente a toda la provincia de Salta”, remarcó la asesora de la entidad agraria y autora del informe Ana Clara Moresco. La experta asegura que, lejos de revertirse, esta tendencia se acentúa, ya que no ve políticas del gobierno para que la situación cambie, ni para devolver al campo los fondos que se recaudan a través de este sector.
Diferencias
Para completar el cuadro, cabe destacar que el 69% de las explotaciones agropecuarias del país tiene menos de 200 hectáreas, según los datos del censo de 2002, pero sólo representan el 3% de la superficie total. En el otro extremo, el 10% de las explotaciones, con más de 1.000 hectáreas, acaparan el 78% de la superficie.
“En Argentina –continúa el estudio– perdura una brutal concentración de la propiedad (y del uso) de la tierra. Y, como sostienen las investigadoras de FAA, esa concentración se aceleró desde principios de los 90”.
Moresco aclara, además, que desde la Federación Agraria “nadie dice que el campo no debe aportar”, pero recalca que hubo una escalada abusiva de la retención. “El Gobierno metió la mano en el bolsillo del pequeño productor”, subraya.
“No puede ser que grupos como Soros o Grobocopatel, que tienen más de 100.000 hectáreas, paguen lo mismo en retenciones que pequeño productor que tiene 200 hectáreas”, concluye el estudio de la Federación Agraria.
Si se comparan los números de 2002 con el relevamiento anterior, el de 1998, surge que la cantidad de productores agropecuarios de la Argentina son 317.816, casi 100.000 menos que cuatro años antes. Como si esto fuera poco, “de los más de 170 millones de hectáreas agropecuarias en todo el país, 74,3 millones están en poder de tan sólo 4.000 dueños. Si se tiene en cuenta que en total en el país hay unos 300.000 productores, apenas 4.000 poseen casi la mitad de la tierra”, detalla un informe de la FAA en base a los datos oficiales.
De esta manera, queda en evidencia que son cada vez menos los propietarios que acaparan la superficie cultivable y también el gran desfasaje en el poder económico entre los grandes terratenientes y los pequeños y medianos productores
“En la región pampeana, donde están las tierras más cotizadas, hay 4,11 millones de hectáreas en manos de sólo 116 dueños. Esa superficie es equivalente a toda la provincia de Salta”, remarcó la asesora de la entidad agraria y autora del informe Ana Clara Moresco. La experta asegura que, lejos de revertirse, esta tendencia se acentúa, ya que no ve políticas del gobierno para que la situación cambie, ni para devolver al campo los fondos que se recaudan a través de este sector.
Diferencias
Para completar el cuadro, cabe destacar que el 69% de las explotaciones agropecuarias del país tiene menos de 200 hectáreas, según los datos del censo de 2002, pero sólo representan el 3% de la superficie total. En el otro extremo, el 10% de las explotaciones, con más de 1.000 hectáreas, acaparan el 78% de la superficie.
“En Argentina –continúa el estudio– perdura una brutal concentración de la propiedad (y del uso) de la tierra. Y, como sostienen las investigadoras de FAA, esa concentración se aceleró desde principios de los 90”.
Moresco aclara, además, que desde la Federación Agraria “nadie dice que el campo no debe aportar”, pero recalca que hubo una escalada abusiva de la retención. “El Gobierno metió la mano en el bolsillo del pequeño productor”, subraya.
“No puede ser que grupos como Soros o Grobocopatel, que tienen más de 100.000 hectáreas, paguen lo mismo en retenciones que pequeño productor que tiene 200 hectáreas”, concluye el estudio de la Federación Agraria.









