BODAS DE ORO

La Caja Popular de Ahorros festeja los 50 años de la sucursal de Concepción

Hace medio siglo, la institución comenzaba a extender sus servicios al interior de la provincia y a Catamarca. El local se abrió con sólo cinco personas. A los pocos años, la actividad había crecido tanto, que se hizo necesaria la casa propia.
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UNA PRESENCIA QUE IMPACTO. Frente al edificio de la sucursal solían tomarse fotos los recién casados. LA GACETA

La Ca­ja Po­pu­lar de Aho­rros fes­te­ja­rá ma­ña­na los 50 años de la crea­ción de la su­cur­sal de Con­cep­ción, la pri­me­ra que se abrió en el in­te­rior del país por el im­pul­so del en­ton­ces pre­si­den­te de la ins­ti­tu­ción, Al­ber­to Ju­lio Chue­ke.
La su­cur­sal del sur co­men­zó a fun­cio­nar en un pe­que­ño lo­cal de la ga­le­ría co­mer­cial ubi­ca­da en 9 de Ju­lio 62, fren­te a la pla­za Mi­tre, la prin­ci­pal de esa ciu­dad.
Su pri­mer ge­ren­te fue Ra­món Lu­cio Iñi­go, quien jun­to con el ca­je­ro ha­bi­li­ta­do, Er­nes­to An­to­nio Pe­ral­ta, y tres em­plea­dos aten­dían las ne­ce­si­da­des de la po­bla­ción, en una ju­ris­dic­ción que se ex­ten­día des­de des­de Ache­ral has­ta Ca­ta­mar­ca. Se ofre­cían se­gu­ros, prés­ta­mos de an­ti­ci­pos de ha­be­res, pa­ra com­prar ar­tí­cu­los del ho­gar, cré­di­tos ma­tri­mo­nia­les y de­pó­si­tos de aho­rros.
De es­ta ma­ne­ra, el in­te­rior co­men­zó a pal­par de cer­ca las ven­ta­jas del ac­ce­so a las ope­ra­cio­nes ban­ca­rias, so­bre to­do por­que la Ca­ja con­te­nía, es­pe­cial­men­te, a per­so­nas que no te­nían la opor­tu­ni­dad de ob­te­ner un cré­di­to.
Con los años, la can­ti­dad de clien­tes au­men­tó cuan­tio­sa­men­te y el lo­cal que­dó chi­co. Se de­ci­dió en­ton­ces, en 1963, cons­truir la ca­sa pro­pia.
El nue­vo edi­fi­cio fue inau­gu­ra­do en 1966. Cau­só tal im­pac­to en­tre la po­bla­ción, que se hi­zo de ri­gor que los re­cién ca­sa­dos, ape­nas con­clui­da la ce­re­mo­nia ci­vil, con­cu­rrie­ran a es­ta su­cur­sal a to­mar­se fo­tos con sus ami­gos y fa­mi­lia­res.
El ca­je­ro Pe­ral­ta, quien se fue a vi­vir a Con­cep­ción cuan­do lo tras­la­da­ron a esa su­cur­sal, to­da­vía re­cuer­da anéc­do­tas de la pri­me­ra épo­ca.
“En una opor­tu­ni­dad, un agen­te de lo­te­ría de An­dal­ga­lá que se lla­ma­ba Os­car Nie­va Ric­ci se que­ja­ba por­que se ha­bía ‘cla­va­do’ con al­gu­nos en­te­ros que no ha­bía lo­gra­do ven­der. Sin em­bar­go, uno de esos ‘cla­vos’ re­sul­tó el nú­me­ro acree­dor del pri­mer pre­mio. Nie­va Ric­ci no só­lo co­bró la re­com­pen­sa si­no que co­men­zó a com­prar el mis­mo nú­me­ro en to­dos los sor­teos. La suer­te qui­so que al año si­guien­te, exac­ta­men­te, vol­vie­ra a ga­nar el pri­mer pre­mio. Nun­ca más lo es­cu­cha­mos que­jar­se de los ‘cla­vos’ que no ha­bía po­di­do ven­der”, re­me­mo­ró Pe­ral­ta.

Fes­te­jos
Los fes­te­jos por las Bo­das de Oro se ini­cia­rán ma­ña­na a las 12, con una mi­sa en ac­ción de gra­cias que ten­drá lu­gar en la Ca­te­dral de Con­cep­ción, con pre­sen­cia de au­to­ri­da­des pro­vin­cia­les y de la ins­ti­tu­ción.
La ce­le­bra­ción con­ti­nua­rá a las 13 en la se­de de la su­cur­sal, ave­ni­da Ave­lla­ne­da y San Mar­tín, don­de se des­cu­bri­rá una pla­ca con­me­mo­ra­ti­va. Lue­go se ser­vi­rá un lunch pa­ra au­to­ri­da­des, em­plea­dos e in­vi­ta­dos es­pe­cia­les.