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Lunes 3 de Marzo de 2008
Deportes
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EN LA GACETA. Mockevich, Palma, Gallucci y Amarillo, parte del grupo que hizo historia en los Nacionales Evita. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
Hoy se cumplen 55 años desde que un grupo de jóvenes menores de 15 años le regaló una enorme sonrisa al deporte tucumano. El básquet los enamoró, Asociación Mitre los cobijó, don José Javier Molina los convocó e hizo docencia con ellos, y los Juegos Nacionales Evita terminaron uniéndolos de por vida. Aquella fue una época de amateurismo y pureza absoluta; de compromisos eternos con una sola camiseta y de sentir cada día, cada entrenamiento y cada reencuentro como la opción más sabia. Aquella época, ni mejor ni peor que la actual tenía, entre otras tantas diferencias, posiciones como las de fullback, wing y centro, hoy sólo emparentadas con el rugby.
Orlando Mockevich, José Luis Galucci, Luis Ariel Amarillo y José Eusebio Palma revivieron en LA GACETA la gesta inolvidable, que el sábado los reunirá en una gran fiesta que organiza Asociación Mitre.
- ¿Cuál fue el mérito de la conquista?
- Pasar una preselección de 400, quedar entre los 20, y luego entre los 10. (Palma)
- El mérito fue la unión, y tener un entrenador de la categoría de José Javier Molina. No había un equipo base, y fuimos creciendo según pasaron los años. (Amarillo)
- Sí, éramos una maquinaria con muchos engranajes, a los que hacía funcionar un gran hombre. (Gallucci)
- Aquella fue una época dorada. Delfo Cabrera fue campeón olímpico en la maratón, y a nosotros nos impactó el título mundial del 50 de Argentina en básquet, contra Estados Unidos. (Mockevich)
- ¿Qué pasó aquel día glorioso?
- Llovió de manera torrencial, y a pesar de eso el Luna Park estuvo repleto. A Capital le ganamos dos veces, porque lo habíamos hecho en la etapa inicial. (Mockevich)
- Habíamos perdido una final y por suerte ganamos la otra. Que Perón nos diera la copa fue inolvidable. (Amarillo)
- ¿Sólo con el correr del tiempo se dieron cuenta del logro?
- Almorzamos muchas veces con Perón y él nos decía que cuando volviéramos a las provincias íbamos a ser referentes y modelos de persona; hombres de bien para los chicos, que serán los grandes hombres del futuro. (Gallucci)
- Ha sido una aventura inolvidable. El recibimiento fue apoteótico. (Palma)
- La gente paró el tren en Ranchillos y terminó recibiéndonos el gobernador Luis Cruz. Jugué hasta los 36 años en Mitre, pero no volví a vivir algo así. (Amarillo)
- Para todos fue algo único, un regalo de la vida. (Mockevich)