11 Febrero 2008 Seguir en 
El combo fue justo. Casi 500 tucumanos eligieron bien qué comer y disfrutaron de un buen plato. Claro que hubo tragos amargos pero los dulces estuvieron siempre.
El viernes, la Sociedad Francesa se puso unas rastas y vibró junto a la fiesta de Karamelo Santo. Como en una máquina del tiempo volvieron a los 90 con Guyaberos y tuvieron mucho ska con La Ultima Seca y Gayos de Riña.
La previa en la calle prometía que iba a ser una noche inolvidable. Fanáticos y no tantos, empezaron a ingresar a un viaje imaginario por el mundo de la música. Media hora más tarde de las 23, La Ultima Seca subió al escenario y su ska invadió a los presentes que hasta ese momento eran pocos. "El sonido que muchas veces suele ser malo, esta vez fue bueno", comentó David Arreguez que esperaba a la frutilla del postre. "No es la ansiedad que tiene una mujer cuando va haber Ricky Martín pero sí hay ganas de que toquen", agregó.
Y pasa hasta en las mejores familias. Como en un intento de ahorro de luz, la vieja casona sufrió tres apagones, pero no fue un obstáculo para que la fiesta under continuara. Claro, siguió pero con tan sólo dos baños donde las chicas corrían de un lado para el otro tratando de apaciguar sus necesidades.
En el fondo estaba Sabrina Cuello y Sergio Rodríguez que mientras volvía la luz entonaban canciones de Karamelo, "esperamos que se arme la fiesta. Los cuyanos tienen levante, carisma y animan a la gente. Lo seguimos siempre", dijo Rodríguez.
Le llegó la hora a Gayos de Riña. En la pelea se defendieron bien aunque su música fue sorpresiva y hasta un poco aburrida para algunos. "Que termine rápido", se escuchaba de Lorenzo. Mientras la banda realizaba como un ritual indígena y en el fondo unos dj´s rapeaban al compás del reggae. Miradas perdidas y algunas cómplices, entre risas, acompañaban a los muchachos.
No pasó mucho tiempo para que Guyaberos, y bien al estilo Mundial 90, tomaran la cancha e hicieran el mejor gol de la noche. Con una camisa con garabatos y calzado con zapatillas de lona y cuero, Daniel (cantante) dejó el estadio bien eufórico. "Fue muy lindo tocar. La gente estaba un poco fría, y la dejamos bien caliente", comentó Chupete el percusionista.
Aplausos calurosos y el sudor de los presentes, sirvió para que Goy y los suyos rindieran culto a la naturaleza.
Moviendo las caderas
"Ya llegó Karamelo. Yo quiero verte mover las caderas. Están listos para empezar. Está preparado Tucumán...", dijo, en una voz gruesa, anunciando la fiesta.
El pogo acompañado por unas gotas de "Agüita" se preparó para bailar el ska de "Negro". No podía faltar "Luna Loca" y "Vivo en una Isla". El legendario Bob Marley fue recordado con "La Experiencia", y Sumo, fue ovacionado. "Tomate un vino" es, precisamente, uno de los últimos temas que suenan en ex La Zona y es un ritual en honor a la madre tierra. Los músicos arengan a todo el mundo a "agacharse y a besar la tierra"; es el momento del rito. Como si estuvieran en casa, pero en el fondo, Karamelo conquistó una vez más a su público, envolviendo en papel celofán al reggae y al ska cumbiero.
El viernes, la Sociedad Francesa se puso unas rastas y vibró junto a la fiesta de Karamelo Santo. Como en una máquina del tiempo volvieron a los 90 con Guyaberos y tuvieron mucho ska con La Ultima Seca y Gayos de Riña.
La previa en la calle prometía que iba a ser una noche inolvidable. Fanáticos y no tantos, empezaron a ingresar a un viaje imaginario por el mundo de la música. Media hora más tarde de las 23, La Ultima Seca subió al escenario y su ska invadió a los presentes que hasta ese momento eran pocos. "El sonido que muchas veces suele ser malo, esta vez fue bueno", comentó David Arreguez que esperaba a la frutilla del postre. "No es la ansiedad que tiene una mujer cuando va haber Ricky Martín pero sí hay ganas de que toquen", agregó.
Y pasa hasta en las mejores familias. Como en un intento de ahorro de luz, la vieja casona sufrió tres apagones, pero no fue un obstáculo para que la fiesta under continuara. Claro, siguió pero con tan sólo dos baños donde las chicas corrían de un lado para el otro tratando de apaciguar sus necesidades.
En el fondo estaba Sabrina Cuello y Sergio Rodríguez que mientras volvía la luz entonaban canciones de Karamelo, "esperamos que se arme la fiesta. Los cuyanos tienen levante, carisma y animan a la gente. Lo seguimos siempre", dijo Rodríguez.
Le llegó la hora a Gayos de Riña. En la pelea se defendieron bien aunque su música fue sorpresiva y hasta un poco aburrida para algunos. "Que termine rápido", se escuchaba de Lorenzo. Mientras la banda realizaba como un ritual indígena y en el fondo unos dj´s rapeaban al compás del reggae. Miradas perdidas y algunas cómplices, entre risas, acompañaban a los muchachos.
No pasó mucho tiempo para que Guyaberos, y bien al estilo Mundial 90, tomaran la cancha e hicieran el mejor gol de la noche. Con una camisa con garabatos y calzado con zapatillas de lona y cuero, Daniel (cantante) dejó el estadio bien eufórico. "Fue muy lindo tocar. La gente estaba un poco fría, y la dejamos bien caliente", comentó Chupete el percusionista.
Aplausos calurosos y el sudor de los presentes, sirvió para que Goy y los suyos rindieran culto a la naturaleza.
Moviendo las caderas
"Ya llegó Karamelo. Yo quiero verte mover las caderas. Están listos para empezar. Está preparado Tucumán...", dijo, en una voz gruesa, anunciando la fiesta.
El pogo acompañado por unas gotas de "Agüita" se preparó para bailar el ska de "Negro". No podía faltar "Luna Loca" y "Vivo en una Isla". El legendario Bob Marley fue recordado con "La Experiencia", y Sumo, fue ovacionado. "Tomate un vino" es, precisamente, uno de los últimos temas que suenan en ex La Zona y es un ritual en honor a la madre tierra. Los músicos arengan a todo el mundo a "agacharse y a besar la tierra"; es el momento del rito. Como si estuvieran en casa, pero en el fondo, Karamelo conquistó una vez más a su público, envolviendo en papel celofán al reggae y al ska cumbiero.







