El Gobierno no aceptará aún una revisión de la economía

La asunción de Dominique Strauss-Kahn como director gerente del Fondo Monetario Internacional abre una expectativa de cambio en el país.

07 Oct 2007
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LA ULTIMA VISITA. El presidente Kirchner, junto con su esposa Cristina Fernández, durante la entrevista con Dominique Strauss-Kahn en la Casa Rosada. ARCHIVO LA GACETA

"Muchos argentinos ven al Fondo como al diablo y tienen razón". La frase fue lanzada cuando Dominique Strauss-Kahn era candidato a director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), en su paso por Buenos Aires. Sus palabras coinciden con el pensamiento del presidente Néstor Kirchner, que viene reclamando un profundo cambio en la relación del organismo con los países emergentes (entre ellos, la Argentina).
El francés reemplazará, el 1 de noviembre, al español Rodrigo de Rato, que tuvo fuertes encontronazos con Kirchner. La euforia oficial por la asunción del dirigente socialista francés está contenida. En la Casa Rosada aguardan que Strauss-Kahn convierta sus palabras en hechos. En el medio, se hará en Washington (a partir del sábado 20) la reunión anual del FMI, en la que podrían definirse los cambios, o no, en el organismo.
En momentos en que el país intenta negociar su deuda con el Club de París, desde el Fondo hablaron sobre la posibilidad de una revisión de la economía argentina. "Seguimos teniendo discusiones regulares con ellos que son productivas y vamos a enfrentar la próxima consulta del Artículo IV poco después de que el próximo Gobierno asuma", dijo Masood Ahmed, vocero del organismo.
En el Palacio de Hacienda sostienen que los dichos del vocero del FMI fueron una respuesta de compromiso. Y que no hay nada definido ni conversado para que el país acceda a esa revisión. "La Argentina tendrá un diálogo abierto con el FMI si Strauss-Kahn hace el cambio de paradigmas, pero no se aceptan -por ahora- ni auditorías ni monitoreos del Fondo", indicó a LA GACETA un funcionario muy cercano al ministro de Economía, Miguel Peirano.
Esa fuente reconoció que, hasta ahora, sólo hay charlas informales con el Fondo y que posiblemente los canales de diálogo se abran definitivamente durante la asamblea anual que arrancará en dos semanas en Estados Unidos. No obstante, desde el Palacio de Hacienda resaltan que la asunción del socialista francés es una suerte de reivindicación histórica al papel de liderazgo que tuvo la Argentina en los cuestionamientos a las políticas que instrumentó el Fondo ante los países emergentes. "No se aceptaron intromisiones en la soberanía de los países, ni programas económicos o medidas que llevan a la recesión y a la destrucción del empleo", señalan desde Economía de la Nación.
Al pagarle la deuda al Fondo, en enero de 2006, "el Presidente ganó en autonomía para tomar, por sí, las decisiones de política económica argentina", acota la fuente consultada por nuestro diario.
De acuerdo con los voceros del Gobierno, el FMI debe volver a sus postulados originales, "poniendo mayor atención en los países emergentes, promoviendo su crecimiento, la redistribución de la riqueza y la generación de empleos".

Sin otro camino
Según el economista Manuel Solanet, la Argentina necesitará del Fondo para negociar con el Club de París. "Si la presencia del nuevo director gerente lo facilita, es una ventaja porque no veo otro camino alternativo fácil", indicó.
El titular de Infupa, sin embargo, no cree que las reglas del FMI y del Club de París se modifiquen en la relación con la Argentina y en los modos de trabajar. ¿El país necesita del Fondo?, se le consultó. "Esperemos que no, pero no puede financiar grandes inversiones si no hay un proceso de normalización en las relaciones financieras internacionales", afirmó Solanet.