Codornices: la Cabaña Santa Silvia hace punta en Tucumán

El alto costo de importar los huevos y las carnes de esta ave llevó al establecimiento a imponer sus productos en el mercado interno.
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La Cabaña Santa Silvia está imponiendo un consumo novedoso en el mercado tucumano, produciendo huevos y carne de codornices, comentó Patricio Palavecino, quién es uno de los principales productores en este rubro, en Tucumán.
Hace un año y medio compró cuatro codornices para adiestrar a sus perros de caza. Hoy cuenta con más de 1.200 aves, de las cuáles 400 son hembras ponedoras.
"Vendemos los huevos, la carne y los animales vivos a otros criaderos, o para gente que caza también", comentó el joven emprendedor. Agregó que están comercializando los huevos a través de puestos avícolas, almacenes y carnicerías.También vendemos a restaurantes", precisó.

Recomendado
La carne de codorniz es muy buscada por su sabor, firmeza y perfume, que la asemeja a la carne de caza, remarcó el productor. "El huevo de codorniz es recomendado por sus bajos niveles de colesterol", explicó Tiene mayor contenido de calcio, hierro y vitamina A que el huevo de gallina. Además -apuntó-, es rica en proteínas, y tiene concentraciones sorprendentes de vitaminas B1 y B2, E, H y enorme riqueza en vitamina A, D y C, indispensables para el desarrollo infantil.
Respecto de la carne, posee un bajo contenido de colesterol, lo que hace un producto muy recomendable en la dieta de personas arterioescleróticas e hipertensas.
"Ultimamente se le han descubierto propiedades antialérgicas", indicó. La digestibilidad de sus grasas es del 96% al 97% y tiene alto contenido de hierro. Tiene también otro atributo: es fortificante y equivale a un huevo o a un vaso de leche.
Palavecino, en otro tramo de su reseña, indicó que con este emprendimiento le va muy bien. "Son productos con muchos beneficios para la salud, y además, muy ricos. Antes se traían de Brasil, pero con la devaluación se cortó la importación, así que ahora estamos imponiendo estos productos nuevamente en Tucumán, con bastante éxito", subrayó. Según el productor, "el gran mito contra el que tenemos que luchar es la creencia de que la codorniz es un producto caro, exclusivo, o algo por el estilo. En la Argentina se consume este animal desde hace casi 40 años, y actualmente sólo en Buenos se comercializan casi 20.000 docenas por semana", precisó.
Agregó que cada codorniz limpia, que pesa entre 150 y 180 gramos (las de Cabaña Santa Silvia son de mayor tamaño, ya que son animales de sangre europea) cuesta $ 2 al público, mientras que el precio mayorista de la docena de huevos es de $ 1,30, y el minorista de $ 1,60.

Inversión
El empresario explicó que su deseo es ampliar el criadero para poder vender en todo el NOA y, en el futuro, tratar de exportar. "En Estados Unidos, por ejemplo, la docena de huevos de codorniz cuesta 3 dólares", señaló.
Para cumplir con este objetivo, se requiere una mayor infraestructura que, a su vez, demandará una importante inversión. "Actualmente estamos buscando un campo cerca del actual, para instalar ahí la cabaña de codornices y agregar también un gran criadero de pollos, como una explotación complementaria. Además, nos ofrecieron la posibilidades criar faisanes, así que estamos analizando todo el proyecto que esperamos llevar adelante entre este año y el próximo", concluyó.Palavecino indicó que por cualquier consulta o asesoramiento sobre el tema, los interesados pueden escribirle a cabanasantasilvia@hotmail.com o a naucam1@arnet.com.ar. Estamos interesados en sumar productores a este proyecto para tener suficiente escala y poder negociar mejor en los mercados.

La cría de codornices puede convertirse en una alternativa productiva para pequeños productores de la provincia, sobre todo para aquellos que cuentan con un perfil de emprendedores. En otros países del mundo esta ave es criada con éxito en cautiverio.