La violencia ya no es patrimonio del hombre

Ha cambiado el perfil de la mujer incapaz de tener actitudes agresivas, dice una estudiante.

11 Febrero 2007
Para abogados, docentes y estudiantes no es sorprendente que en los crímenes más resonantes ocurridos recientemente en la provincia las principales acusadas sean mujeres. Por ejemplo, el abogado Carlos Picón, estos homicidios parecen extraídos de películas de terror.
“Los últimos casos sacaron a la luz las peores bajezas del ser humano”, expresó Picón, uno de los representantes de la familia de Beatriz Argañaraz. “La única explicación de cómo una mujer puede llegar a cometer esta clase de delitos desgarradores es que haya leído demasiadas novelas o haya visto muchas películas de terror”, agregó el letrado.
Alejandro Diéguez, representante de la familia de María Fernanda Chaila, la joven asesinada el pasado 29 de mayo, destacó que la gran cantidad de casos recientes donde las mujeres tienen un papel protagónico genera sensaciones en común. “Son delitos totalmente diferentes, pero tienen en común calificaciones legales demasiado graves, crueles y violentas. Esto demuestra que la actitud delictiva no se circunscribe exclusivamente al hombre, sino que la mujer también puede cometer crímenes, inclusive más violentos”, manifestó.
“Los casos impactan y sorprenden, porque el perfil de la mujer siempre fue el del ama de casa protectora y trabajadora, incapaz de tener actitudes agresivas”, dijo Raquel Leguizamón, de 45 años, estudiante del último año de Psicología.
Según Leguizamón, el rol de la mujer cambió en los últimos años, y pasó a tener un papel protagónico en la sociedad. “El sexo femenino tiene hoy más poder de decisión, y sobre todo de su propia vida. Esta nueva libertad influye en el incremento de crímenes, donde las asesinas son mujeres”, expresó.
Francisco Figueroa, docente y poeta, se mostró poco sorprendido por el protagonismo de una mujer en el caso de la contadora descuartizada. “Ellas se sienten con la suficiente fortaleza como para cometer estos crímenes aberrantes”, expresó el hombre.
“La causa de tantos crímenes protagonizados por mujeres es la necesidad que tienen ellas actualmente de contar con más  independencia y espacios de poder. Esto se manifiesta no sólo en lo político o en lo laboral, sino también en lo criminal”, agregó Figueroa, de 52 años.
Según Magdalena de Valdez, de 46 años, lo que impulsa a la mujer a este tipo de actos delictivos es la competencia. “Siempre una quiere ser más que la otra. La mujer compite incluso con los hombres en los ámbitos en que se desempeña. Y la ola de crímenes está sostenida por la sensación de que la Policía nunca resuelve los casos”, expresó Valdez, directora de escuela.
La docente agregó que en este caso se detuvo a la sospechosa por un elemento fortuito. “Si el hijo no hubiera hablado, seguro que ella conseguía deshacerse del cuerpo”, dijo la mujer.