La contadora fue asesinada y descuartizada en una farmacia

Sospechan de una amiga y de sus hijos. El homicidio se produjo en la farmacia de avenida Avellaneda 601. En ese lugar se descuartizó el cuerpo de la contadora.

EN CAJAS. Policías retiran los restos seccionados de la contadora. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
EN CAJAS. Policías retiran los restos seccionados de la contadora. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
09 Febrero 2007
La contadora desaparecida, Liliana del Valle Cruz, fue asesinada. Su cuerpo fue hallado descuartizado, dentro de un placard en una farmacia, y la dueña del negocio está detenida. La farmacéutica María del Valle Dip es la única sospechosa del crimen, y la Policía cree que ella planeó todo, pero que le faltó pensar en cómo hacer desaparecer el cuerpo.
Un hijo de la farmacéutica, Gerardo Naigeboren, llamó ayer a las 18 al 101 para denunciar un asalto en la farmacia. Cuando llegaron los hombres de Robos y Hurtos, advirtieron que no había ningún asalto. En cambio, se descubrió que la farmacéutica era una amiga de la contadora buscada, y que incluso había dado testimonio sobre el caso. Y en la farmacia había un olor nauseabundo. Llamaron a los policías de Seguridad Personal, que en poco tiempo dilucidaron lo que había ocurrido. El oficial Víctor Barraza dijo que uno de los hijos de la farmacéutica estaba con una crisis de nervios. "Gerardo estaba golpeando todo y Exequiel, su hermano, inmóvil". Luego los pesquisas encontraron el cuerpo de Liliana Cruz seccionado en ocho partes, que habían sido embaladas en tres cajas y en dos bolsos. El fiscal Alejandro Noguera dispuso que tanto Dip como sus hijos sean aprehendidos. Hoy les tomará declaración.