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Los señuelos para tarariras

Por Gustavo Rodríguez. Martes 04 de Febrero 2014
RANAS I: Las ranas se transformaron en una buena opción para tentar a las taruchas. Las de siliconas que no se hunden, son especiales para pescar en lugar con vegetación. Se las debe recoger de manera continua y, si fuera necesario, darle pequeños tirones para que simule un plop.
RANAS I: Las ranas se transformaron en una buena opción para tentar a las taruchas. Las de siliconas que no se hunden, son especiales para pescar en lugar con vegetación. Se las debe recoger de manera continua y, si fuera necesario, darle pequeños tirones para que simule un plop. ver mas fotos

El “Tano” dio sus primeros pasos como pescador en el lago San Miguel. Con el tiempo encontró un sistema que le dio grandes satisfacciones: colocaba una mojarra en el anzuelo y con o sin boya, la recogía lentamente hasta que alguna tararira tomaba con una tremenda agresividad la carnada. Él era el centro de atención -y de la envidia de los demás pescadores- en un sitio donde nadie estaba acostumbrado a semejantes capturas.


Con esta técnica artesanal, el “Tano” fue probando el gustito de la pesca con señuelos. Después probó con cucharas y artificiales más complejos que le dieron enormes satisfacciones en los últimos tiempos. Hoy, este tipo de pesca es un mundo aparte, donde el deportista se puede encontrar con muchísimas variantes. (Ver en imágenes los tipos de señuelos más utilizados en nuestra región).


Fernando Saba es un especialista en la materia. “La gente está cambiando de mentalidad. Sabe que esta actividad aporta mucho más emociones. Observar como la tarucha toma el señuelo es indescriptible. Además, como son tantas las capturas que se concretan, la satisfacción de devolverlas, la hacen mucho mejor”, explica.


El pescador, que trabaja en Canigó asesorando a principiantes, recomienda utilizar cucharas con hélices y rana en el río Dulce y artificiales con paletas en el Salado, ya que allí hay mayor profundidad. “Un equipo de baitcasting resulta ideal, ya que es mucho más liviano y genera mucho más emociones. El valor de los artificiales para tarariras van de los $ 60 a $ 100”, reconoce.


Enzo Lauricella tiene experiencia en la materia y habla con propiedad. “Siempre hay que tener en cuenta el ámbito en el que pescaremos. Si es un lugar con muchas piedras, palos o vegetación. También es clave es la profundidad del lugar donde haremos la excursión”, explica el co-conductor del programo Vamos de Pesca que volverá al aire el próximo jueves por LV 12.


El deportista no duda a la hora de elegir un señuelo. “Si las tarariras están activas y comiendo en la superficie, pongo un Popper, en particular el modelo MouthWasher de Daiwa porque tiene un lastre en la cola que ayuda a que el pez lo tome con mayor facilidad. Pero si quiero explosiones, elijo un paseante, que es un poco más difícil de trabajar, pero cuando la tarucha lo caza, provoca un chapuzón impresionante, ya que salta para tomarlo”, le comenta a Hay Pique.


Para Lauricella el panorama es otro cuando habla de pescar a media agua o a profundidad. “Cuando vemos que la tarucha se está moviendo, pero no quiere comer en superficie, el señuelo que se lleva todos los premios es el Shiner King de Marine Sport, que es muy liviano, pero tiene un andar perfecto y también tiene bolillas que lo transforman en un sonajero. Pero si buscamos pescar en más profundidad, la mejor opción es el Clacklin Rap de Rapala, un artificial sin paleta, con un lastre que hace que tienda a profundizar, pero con la ventaja de que uno puede manejar esa profundidad con la caña”.


Según el especialista, las condiciones climáticas han cambiado los métodos con señuelos. “Cada vez es más común pescar sobre un manto de vegetación, situación que genera dos problemas. Primero no nos permite pasar con nuestros señuelos por medio de esa alfombra. El segundo es que cuando lo hacemos pasar por encima, traemos nuestro señuelo con 2 kilos de vegetación. La mejor opción para esta situación son las ranas ‘anti enganche’. Son señuelos de goma, pero con anzuelos protegidos por unos hilos muy finitos de alambre que ayuda a que no se acumule vegetación en ellos. Este señuelo, dándole con la caña los golpecitos adecuados como para simular el movimiento natural de una rana, resulta efectivísimo”.


Para tener en cuenta
1- Hay que estar muy atentos al movimiento de las tarariras a la hora de elegir el señuelo que se utilizará.

2- El color del artificial dependerá de la claridad del día y del agua y la profundidad del lugar donde se decidió pescar.

3- El tamaño de las paletas de los señuelos definirán la profundidad de su recorrido. Cuanto más grandes sean, más profundo será su andar.

4- Para evitar pérdidas, los señuelos deben estar atados a líderes de cable de acero con trabas firmes.