Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Crecer

Por Bárbara Tarcic. Viernes 01 de Junio
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Esto de cumplir 32 años parece que me dejó un poco perpleja.

Me atormentaba una situación. Por un momento tuve un flashback hacia mis 15: además de pensar en qué lindo era tener todo el cuerpo y la piel turgente, pensé en lo que entonces me parecía “la gente grande..”.
Sin dudar, la gente grande para mí, en ese entonces , tenía 32.

Es que tenemos fecha de vencimiento?

Siempre estoy atenta a ciertos anuncios. “Viajá a trabajar a Australia, si tenés de 18 a 25”, “Se necesita secretaria -le llaman “administrativa”, así como el “encargado” pasó a ser “gerente” y ahora es el “CEO”, (qué manga de pelotudos!)- para reconocida empresa, de 18 a 19 años. Sin várices.”
“Participá en Gran Hermano, si tenés de 18 a 35” (ay...ahí sí entro. Pero paso).
La sola idea de ya “no pertenecer” me entristece un poco.

Pero hay algo mucho más importante que no pertenecer.

Un buen amigo lo graficó muy bien: “cuando éramos chicos, los encargados de matar los insectos y alimañas en la casa eran los padres”. Me pareció genial. Los sintetizaría así: “CRECER ES SER EL ENCARGADO DE MATAR LOS BICHOS”
Cuando uno se va a vivir solo, se tiene que poder hacer cargo de matar insectos. Diría que es requisito indispensable. Antes que “estabilidad económica”, antes que saber cocinar o cambiar el cuerito, antes que cualquier cosa: para ir a vivir solo, se necesita saber matar bichos.

El otro día, colgaditos, con mi marido, encontramos un bicho en la cocina.
Los niños dormían.
En realidad, si me ajusto estrictamente a los hechos, tendría que decir que yo estaba en el living y sentí un alarido proveniente de la cocina. Pensé que era mi hija. Pero no.
El alarido era de mi marido.
Obviamente él tiene que ser el heredero natural para eliminar los asuntos de esta casa. Pero mi marido mostró debilidad. Me dijo: - Bar, vení. Qué es eso?! Matalo! (estaba descalzo)
Por supuesto que yo estaba muerta del asco ante esa cosa que se retorcía ahí impune en medio de la cocina.
Entonces, le respondí que no, que él es el hombre de la casa y que como tal, era su deber hacerlo.

Aduje que yo, -obviamente, porque fui “sola” muchos años, y una madre soltera otros tantos- podía matarlo, pero que necesitaba ayudarlo a él a sobreponerse ante esta situación, en caso de que “yo no estuviera aquí para hacerlo”. (Puse mirada intensa al hablar)

Fue así que le acerqué como herramienta asesina, un zapatote con plataforma. (Supuse que así estaría de alguna manera más alejado del bicharraco).
Si le hubieran visto la cara a mi marido. Calzando un zapato de mujer y poniendo todo su peso en un solo pie plataformado. Cerraba sus ojos y fruncía del asco, absolutamente todos los músculos de su cara. Hasta pegaba unos saltitos de rodilla para darle más peso aún.

Luego de un ratito ahí, encimita del rufiancito hediondo, se salió. Y ahí estaba, desafiante el/la amigo/a moviéndose aún. 

- Vamos al living, me dijo. Ya se va a morir solo.
- Ni en pedo -le dije- al bicho HAY que matarlo. 
- Pero no se muere...
- Vó vé – le dije- . Al sujeto, vivo, no lo podemos dejar. Mirá si va a la pieza del bebé... 

Y ahí fue por su segundo intento. El bicho no dejaba de moverse. Le chorreaba algún tipo de líquido que se escurría por el piso, pero de morirse, ni hablar.

- Le voy a cortar la cabeza -dijo el marido.- Alcanzame la pala.
- No vas a poder – le dije- ¿cómo vas a saber cuál es la cabeza?
- ¿Pero qué es este bicho? ( Y juro que se me vuelve a retorcer el cuerpo)
- No sé...(me impacientaba pero me aterraba a la vez) matalo de una vez! 

Agarré uno de esos spray de veneno que hay por ahí y le vacié todo lo que contenía. Y nada. Se seguía moviendo.
Entonces, mi marido, el valiente, agarró la pala que ya tenía en sus manos y con el filo intentó cortarle lo que supusimos era la cabeza.

Pero el coso seguía moviéndose. Fue, entonces, ante mi gran dirección verbal cambiando de método. Pisarlo un poco, tirarle veneno para polillas y un par de palazos.

De a poco fue cediendo. El bicho, no el marido. Y entonces, lo arrastró hacia la pala, y yo le abrí una bolsita de nylon y ahí dejamos el cadáver.

Pero el que vio alguna vez en su vida una película de terror sabe, por demás, que el asesino monstruo y/o psicópata nunca muere en el primer intento. Así pasó. La bolsa empezó a moverse a lo loco. Yo la tiré en el piso y él, desesperado le asestó golpes de pala hasta que el nylon dejó de sacudirse. Entonces, no recuerdo bien, (estaba en shock) creo que nos abrazamos. El besó mi frente y me dijo: - tranquila, ya pasó.
Yo no le mostré debilidad, acaricié su mejilla y lo felicité.

Nos fuimos al living y terminamos de ver la película que estábamos viendo. 

Al día siguiente tuvimos un diálogo parecido a este:
  
- Lo de anoche...
- Fue muy feo -le interrumpí-
- ¿Era una serpiente?
- ¿Era una lombriz, gordo?
- ¿Estás segura? 
- Sí. Pero si querés que hagamos un mito de esto, digamos que fue una víbora.
- No. Mejor nunca hablemos de esto. 

                                                                                                    Hasta ahora.

Comentarios
25
Este es un espacio para la construcción de ideas y la reflexión, que apoya e incentiva la pluralidad de pensamiento. No un escenario de ataques al pensamiento contrario.
Avatar #25
Barbara Tarcic · 05 de Junio de 2012 - 11:29
#23 Si pronto se viene una con roedores!!! #24 Gracias! Este y todos los miércoles. (Y yo soy fan de C3po!)
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c3po.dorado · 05 de Junio de 2012 - 08:34
Muy graciosa tu anécdota, (pertenecer y ser...), para cuándo más? Está buena la bocanada de oxígeno entre tanta basura mediática! Ya soy tu fan!
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Avatar #23
Adrituc · 04 de Junio de 2012 - 09:23
Genial!!! A mas de una nos paso !!!!
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Avatar #22
Barbara Tarcic · 04 de Junio de 2012 - 08:41
#20 Gracias! (qué te habrá hecho alguna tucumana?) #21 chas gracias!!! (muero de intriga...quien sos???)
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gibraltar · 03 de Junio de 2012 - 13:35
El hecho de conocer a tu marido lo hace doblemente gracioso!!! EXCELENTE COLUMNA BARBI muyyy divertida!!!!!
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luzclarita · 03 de Junio de 2012 - 12:19
Cuánta fina ironía...Me gusta! Ya el nombre del blog nos saca de tantos lugares comunes...Celebro que esté próxima a mis hábitos...(Me sorprendería que fuera tucumana, las tucumanas jamás sabrían lo que es tener criterio propio sobre la vida, y mucho menos sobre las mujeres ). Felicitaciones!! ( A mí , íntimamente. me reconcilia con el genero femenino del Noa.) Podría decirle tantas cosas positivas a Ud . en mi descripción de las femeninas autóctonas , pero adivino el resentimiento de la platea, que usaría todo en mi contra...Así es que espero que Ud. marque tendencia , su ejemplo intelectual cunda y comience un cambio positivo en sus lectoras . Infinitos Exitos !!
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Barbara Tarcic · 02 de Junio de 2012 - 12:55
#14 muchas gracias! fijate el comentario #8
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Barbara Tarcic · 02 de Junio de 2012 - 12:12
#13 Alberto, tu comentario me hizo caer mi pantalón XXL...gracias...sin palabras.
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Barbara Tarcic · 02 de Junio de 2012 - 12:11
#12 muchas gracias! Su foto de avatar me vuelve loca!
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Barbara Tarcic · 02 de Junio de 2012 - 12:10
#11 pero...ya lo domesticamos, se porta bien!
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